El anuncio del Gobierno sobre el alza de hasta $370 en la gasolina y $580 en el diésel generó diversas reacciones en el mundo político, con críticas y apoyos cruzados.
El Presidente José Antonio Kast salió al paso de las críticas. En la región de Los Lagos, el mandatario manifestó que están enfrentando una crisis mundial y una crisis fiscal. En este último punto culpó a la administración del expresidente Gabriel Boric.
Desde la oposición, el senador Iván Flores (DC) cuestionó duramente la medida, advirtiendo que el país podría entrar en una crisis mayor.
En tanto, desde el oficialismo, el diputado independiente Hotuiti Teao adoptó una postura más moderada, señalando que las medidas del Gobierno son en general adecuadas, aunque perfectibles, advirtiendo que el impacto en sectores productivos debe ser monitoreado.
Desde la noche del anuncio se han registrado extensas filas en bencineras a lo largo del país, fenómeno que se mantiene y podría prolongarse hasta la entrada en vigencia del alza. La incertidumbre sobre el impacto real de estas medidas, aunque sean transitorias, sigue marcando la preocupación de la ciudadanía.
Junto a esto, el Ejecutivo presentó medidas de mitigación como el congelamiento de tarifas del transporte público y subsidios para taxis y colectivos.