Gendarmería de Chile dispuso el traslado de 93 personas condenadas desde el Centro de Cumplimiento Penitenciario de Copiapó a distintos recintos del país, como parte de un plan para reducir el hacinamiento que afecta al penal. La resolución, fechada el 19 de diciembre, detalla los fundamentos de la medida y los destinos definidos para los internos.
Desde la institución explicaron que la compleja situación del recinto, catalogado como de mediana complejidad, obligó a implementar un proceso urgente de descongestión, priorizando a condenados sin domicilio en la región, sin redes familiares activas o con antecedentes de faltas graves y conductas deficientes al interior del penal.
Según informó Diario de Atacama, los traslados consideran establecimientos que cuentan con las condiciones de seguridad y operatividad acordes al perfil de cada interno. En la nómina figuran 16 a Arica, 17 a Alto Hospicio, 14 a Antofagasta, 2 a Tocopilla, 14 a La Serena, además de recintos de la Región Metropolitana como 4 a Puente Alto, 2 a Colina I, 6 a Colina II y 3 a Santiago Sur, así como 1 a Santa Cruz y 1 a Rancagua.
Tras conocerse la decisión, familiares de algunos internos presentaron recursos de amparo para intentar frenar los traslados, argumentando que existen vínculos familiares directos en Copiapó. En uno de los casos, la conviviente de un condenado sostiene que la medida sería arbitraria, afectando la seguridad personal del interno y el bienestar emocional de sus hijos, quienes mantenían contacto permanente con su padre.