La prueba Pisa dejó al descubierto el nivel educacional de los escolares del país. A Raíz de esto un estudio de opinión pública realizado Black & White descubrió que un 28% de la población considera que el uso excesivo de dispositivos digitales y pantallas por parte de los estudiantes es la causa principal de las bajas calificaciones, seguido por un 25% que responsabiliza directamente a las reformas educacionales aprobadas durante la última década.
En relación con el debate pedagógico sobre las herramientas emergentes, un 68% de la población se muestra favorable a permitir la inteligencia artificial en el aula, bajo la premisa de educar sobre su uso y establecer reglas claras.
Esta posición predomina en los segmentos socioeconómicos ABC1 y C3, así como en el rango etario de 35 a 54 años. Respecto a su uso en la academia, un 43% la emplea habitualmente en dinámicas de trabajo o estudio, mientras el 60% utiliza la IA para consultas cotidianas como motor de búsqueda.
Finalmente, la medición abordó las proyecciones del mercado laboral y el impacto de la automatización. Un 47% desestima que su trabajo u ocupación actual se encuentre en riesgo por el desarrollo de estas tecnologías. Sin embargo, de forma paralela, un 48% de los encuestados reconoce preocupación ante la acelerada expansión de la inteligencia artificial, manifestando inquietud en todos los segmentos evaluados.